lunes, 18 de febrero de 2013

Capítulo 8.


-¿Crees en el destino?
- Si.
- Y…. ¿Crees que estamos destinados a estar juntos?
- Eso no lo creo, eso lo sé a ciencia cierta.

Las palabras de Luca hacen que Carolina se sonroje, se siente tan bien a su lado… Siempre ha tenido vergüenza con los chicos, pero esta vez es todo tan diferente, tan extraño, tan raro, que hasta le gusta. Le encanta esa situación, ese amor de película que esta viviendo al lado de un chico de película, en un sitio de película.

Ya había comenzado un nuevo día en la playa de Sitges, Barcelona, y los seis chicos siguen de fiesta, esa noche había que celebrar algo; su amistad.

Son las ocho de la mañana, y los jóvenes vuelven al edificio “Vista alegre”. Carolina va a quedarse en casa de Ari ya que los padres de esta están de crucero, y puede hacer lo que le plazca. Carolina ya avisó antes a su madre mediante un whattsapp, Vicky y Raúl dormirán en su casa, y Luca y Asier… dormirán en casa de Ari, ya que los padres de Ari no están y pueden hacer todo lo que quieran.

-¿Sabéis…? Estoy muy feliz de haberos conocido, de verdad, ha sido una buena noche. – Dice Carolina emocionada.
- Yo también lo estoy, esta siendo el mejor verano de mi vida. –Dice Ari, con dificultad al hablar, ya que había bebido demasiado.
- Este verano va a ser inolvidable, lo presiento. –Dice Vicky con una sonrisa en la cara.

Los seis chicos siguen caminando por el paseo marítimo, Carolina está muy contenta, y cada vez más enamorada. Ari está completamente borracha, pero quien sabe lo que puede llegar a hacer. Vicky comienza a sentir algo por un chico, un chico que le traerá muchos problemas; Mikel. Luca está feliz de haber aclarado todo con Carolina. Asier también esta borracho, sin duda se lo ha pasado genial con Ari y Raúl…


-¡Hola! ¿Qué hace una chica tan guapa como tu, en un sitio como este? – Quizá no debería haber dicho eso, pero en ese momento a Raúl no se le ocurría otra cosa que decir. Llevaba observando a esa chica un rato, y le había gustado, así que decidió acercarse a ella. Al fin y al cabo, acabarían en el mismo grupo ya que, Carolina, se había echo su amiga unas horas antes.

- ¡Hola! Te lo has currado, ¿Eh…? Pero bueno, te perdono. Me llamo Oriana, ¿Y tu, chico origina? – Dice la desconocida con mucha simpatía.
- Yo me llamo Raúl, no me he currado mucho esto de venir aquí.. pero los nervios…
- ¿Te he puesto nerviosa? – Dice Oriana en tono sarcástico.
- Mucho. –Dice Raúl esbozando una sonrisa.
- Bueno… Raúl, tendrás que decirme algo más de ti si pretendes conquistarme. – Dice Oriana tras guiñar un ojo al joven.
- ¿Y quien ha dicho que yo quiera conquistarte? – Dice Raúl sonriéndole.
- Ah… ¿Qué no es así…? Entonces me voy, ¿No…? – Dice Oriana para intentar picar al chico, que sin duda le había gustado desde que vio separar a Luca de Mikel en la pelea.
- ¡No! ¡No te vayas! – Dice Raúl agarrándola del brazo. – Ven, te invito a tomar algo.
- ¿No querrás emborracharme no? – Dice La chica desconfiando de Raúl.
- Para nada, confía en mi.

Raúl guía a la chica hacía la barra de la pista central, allí toman asiento y mientras esperan sus cocktails, descubren que tienen mas cosas en común de las que ellos pensaban.


Llegan al edificio “vista alegre” , la calle estaba vacía, solo algunos adolescentes ambulaban por las calles a estas horas, aunque su hora de llegada fue muy tardía, aún no tenían sueño.

-Pues hasta dentro de un rato chicos, ¿A que hora quedamos? –Dice Raúl mientras bosteza. – Podríamos ir a la playa, y después a la piscina.
- Por mi no hay problema, lo que vosotros queráis. – Añade Asier encogiéndose de hombros.
-Os envío un whattsapp sobre la una. – Dice Raúl tras sacar las llaves del bolsillo.

Los demás asienten con la cabeza y, seguidamente, Vicky y Raúl acceden al edificio por la escalera dos, y Ari, Carolina, Luca y Asier por la tres.



-Bueno, ¿Te lo has pasado bien Vi? – Pregunta Raúl en tono cariñoso hacia Vicky, su mejor amiga.
-Bastante bien, sobretodo al final. He conocido a un chico, ¿Sabes? Y tu ¿Qué tal? Ya te he visto con una chica muy guapa, si señor.
-Me alegro entonces, si.. Oriana… me lo he pasado muy bien con ella. –Dice Raúl con una sonrisa picara.
-Pues venga, ya tardas, cuéntame. – Dice la chica invitando a Raúl a sentarse a su lado en el sofá de la sala de estar.

Raúl le explico lo sucedido a Vicky con aquella desconocida durante esa noche, luego Vicky le dio varios consejos de amiga. Seguidamente, los dos se miran a los ojos. Han cambiado tanto las cosas en estos últimos meses, antes se odiaban, se llevaban a matar y, ahora, meses después son como hermanos, y están orgullosos de ello.

Vicky siempre había sido la típica chica sensible, la normal. A la que todo le daba igual, la que prefería quedarse un sábado por la noche en casa en vez de salir de fiesta para emborracharse, a la que no le importaba su físico, o quizá si… pero no quería admitirlo. A la que no le gustaba mentir, y la que se ilusionaba con cualquier cosa. Siempre fue una chica normal, neutro podríamos decir. De bien, nunca de sobresaliente. De tener amigos verdaderos, nunca de tener miles de amigos y ninguno de verdad. De sonreír, nunca de fingir sonrisas. Pero con los años había cambiado, empezó a darse cuenta de quienes eran sus auténticos amigos, empezó a darse cuenta de que tenia que cambiar, ya que si seguía así iba a ser peor para ella. Y su cambio, en este caso, fue para bien. Comenzó a salir más, pero sin pasarse, comenzó a controlar sus sentimientos, comenzó a hacerse popular, todo iba genial… y, entonces, sus padres se transladaron a Castellón, cosa que para Vicky, aunque ella pensara lo contrario, fue lo mejor que le pudo pasar. Conoció a mas gente, mas amigos, mas chicos, mas… Comenzó a vivir la vida, quizá se tomo muy enserio el “Carpe diem” y entonces, llegó Raúl. Se caían mal. No se soportaban, eran insufribles. Pero, quien sabe como cambió todo, al cabo de un mes se habían convertido en uña y carne, mucha gente decía que eran novios, que tenían toda la pinta, pero todo lo contrario. Nunca habían tenido un acercamiento mutuo de “amor” siempre de amistad. Raúl el año en el que conoció a Vicky estaba mal, fatal, peor que fatal. Ese año repitió curso, segundo de la eso. Fue una gran decepción, para su familia, para sus amigos, pero sobretodo para el. Pero, no todo fue malo. Conoció a gente simpática, conoció chicas, conoció gente que le acabarían ayudando en todo lo que pudieran, y también conoció a Vicky, aunque al principio se llevaban mal, ella alegraba sus tardes de desolación, y, aunque ella no fuera muy buena en matemáticas, siempre intentaba ayudar a Raúl en todo, y acabaron así, uña y carne. Pero, ya se sabe… el roce hace el cariño, ¿No?

Pero todas las amistades tienen sus más y sus menos, sus momentos geniales, y sus momentos fatales. Lo que ellos no saben, es que su amistad se verá turbada tras una serie de acontecimientos, que no tardarán en llegar.

8 comentarios:

  1. *O* ¡Me has matado! No tardarán en llegar...
    ¡Quiero más! En este capitulo, si he visto alguna tilde, no me acuerdo :33 Me encanta mucho, necesito muchísimo más :33 ¿Para cuando más? :D Un beso.

    Raúl.

    PD: Te dije, que la iba a leer :33 Ahora, te toca a ti Cómo Tu Y Yo :33

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  3. ¡Hola!Este capitulo me ha encantado,como siempre.Ya tengo ganas de saber que pasara en el siguiente con Raul y Vicky.¡Sigue asi! Un beso:)

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    1. ¡Hola cielo!
      Muchas gracias por leer, de verdad :)
      Un beso!

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  4. sigue asi de bien guapa, me encanta tu historia *-*

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  5. Holaa(:
    Me leído todos los capis y está muy bien, ahora que he pillado la forma de intriga, ya no hay más capis 3: espero que vuelvas a escribir de nuevo.

    Feliz Navidad y que tengas un feliz año!
    Besos:)

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